Proceso

Cómo escribir un brief para que tu proyecto web de verdad se construya

Casi todos los briefs describen una página web. Los útiles describen un resultado.

Hemos cotizado cientos de proyectos. Los briefs que terminan en un buen sitio dejan claro para qué va a servir la cosa una vez que exista, y los que se atoran en rondas de cambios no. Casi nunca es cuestión de presupuesto.

Esto es lo que de verdad ayuda.

1. Nombra el resultado, no las páginas

"Necesito un sitio de cinco páginas con una galería" es una especificación. "Necesito que la gente que me encuentra en Instagram reserve una visita sin escribirme un correo" es un brief.

La segunda versión nos dice cómo se ve el éxito. Con eso podemos defender la estructura que te lleva ahí, y también decirte cuándo una página que pediste no se está ganando su lugar.

2. Di dónde estás hoy

Una hoja en blanco, unos diseños que esperan a ser programados y un sitio en línea que no está dando resultados son puntos de partida muy distintos. Cada uno implica una primera semana de trabajo completamente diferente. Rescatar el código de alguien más es otro oficio que construir desde cero.

3. Trae la restricción real

Los plazos y los presupuestos son datos de entrada, así que no los trates como una prueba.

Un estudio que sabe que tienes ocho semanas y una cifra fija te va a proponer algo alcanzable y bueno. Si tiene que adivinar las dos cosas, se va a ir por algo tibio, o por algo imposible. Ninguna de las dos te sirve.

Rangos honestos producen planes honestos. La vaguedad produce colchón.

4. Muéstranos tres cosas que te gusten, y por qué

Los enlaces de referencia sirven más que los adjetivos, pero solo si nos explicas por qué te gustan. "Me gusta este" dice poco. "Me gusta cómo este te hace sentir que te estás moviendo por un lugar" nos dice qué proteger cuando más adelante haya que ceder en algo.

Incluye también algo que no te guste. Saber dónde están las cunetas ayuda más que saber el destino.

5. Decide quién decide

La causa más común de que un proyecto dure el doble es un proceso de revisión donde los comentarios llegan de cuatro personas que no están de acuerdo entre ellas. El alcance queda más abajo en la lista.

Nombra a una persona que pueda decir que sí. Las demás opinan.

La pregunta que vale la pena hacerte antes

Antes de mandar nada, responde esto:

Si este proyecto sale perfecto, ¿qué cambia en el negocio?

Puede que sean más reservaciones o menos correos de soporte. O un precio que por fin puedes cobrar. Si lo puedes responder en una frase, ya estás listo para escribir el brief. Cualquier estudio decente te va a poder decir en una sola llamada si tu idea y tu presupuesto están en el mismo cuarto.

Si todavía no tienes la respuesta, está bien. Eso pide una conversación de estrategia, y vale la pena tenerla antes de que alguien abra una herramienta de diseño.

Cuando estés listo, nuestro formulario recorre casi todo esto en unos dos minutos.